FUENTES

 (CUENCA)   

 

 

 

Aquí nació Pedro López de Fuentes, fundador de la ciudad de Los Ángeles (Estados Unidos)

                     

RONDA

                       

 

Desde mi calle a tu puerta

me he dado una carrera,

por ver si podía ser

mi coplilla la primera.

¡Hay que ventana tan alta!,

con el marco de madera

y la dama que hay dentro

para mí si me la dieran.

Los cabellos de la dama

son negros porque los vi.

Que por los aires los lleva

en el pico un colorín.

¡Vive Dios que lo has de ser!.

¡Vive Dios que eres hermosa!,

entre los hombres clavel

y entre las mujeres rosa.

De mi puerta a tu callejón

me he dado un carrerón,

por ver si podía ser

mi coplilla la mejor.

Ventana de cuatro esquinas

con el marco de cristal

y la dama que hay dentro

para mí si me la dan.

Los cabellos de la dama

volando, volando van.

Por los aires los lleva

en el pico un gavilán.

Despedida

Me has partido el alma mía

al ver que te has despedido

de la dama que es querida.

Por eso voy a mudar

siendo de Dios el milagro

y de la dama la sal.

Enjalbiega tu ventana

que se vea relucir,

si quieres que un rato venga

a adorarte querubín

Los cabellos de la dama

extendidos entre cerrillos.

Ha extendido sus redes

para enamorar queridos.

Despedida vienen dando

por el camino la fuente,

manojos de clavellinas

cogidas con el relente.

Al que muda Dios le ayuda,

por eso yo mudar quiero,

dejemos de la calle

y a tu ventana pasemos.

Que delicado que eres,

que si no te la enjalbiegan

tú comunicar no quieres.

Los cabellos de la dama

extendidos entre zarzales.

Ha extendido sus redes

para enamorar galanes.

Despedida vienen dando

por el camino real,

quieras o no quieras

hasta tu puerta han de llegar.

¡Hay que ventana tan alta!,

que mal tiene el subidero,

para subir a quitarte

las gargantillas del cuello.

Por eso voy a mudar

siendo de Dios el milagro

y de la dama la sal.

Hermosa más que ninguna,

al sol le quita los rayos

y el resplandor a la luna.

El trabuco amartillado

que ninguna copla te canten

que allá va que lo disparo.

¡Hay que ventana tan alta!,

que mal está de subir,

para subir a quitarte

la punta del senojil.

Al que muda Dios le ayuda,

por eso yo mudar quiero,

dejemos de la ventana

y a tus cabellos pasemos.

Vive Dios que eres hermosa!.

¡Vive Dios que lo has de ser!,

entre las mujeres rosa

y entre los hombres clavel

Traigo la capa terciada

y la mano en el estoque

ninguno cante más

ni el de la vihuela toque.

  Estas coplas han sido recopiladas por el amigo "Bolinches"